José
Castro, ícono gastronómico de las ultimas décadas, nació
el 19 de febrero de 1942 en El Pevidal, una humilde aldea de montaña
del Principado de Asturias, España. Vivió allí hasta los 20 años
trabajando en el campo junto a su familia alternando su vivienda entre
El Pevidal
y El Puerto de Somiedo. Fue uno de las tantosvaqueiros que
residían seis meses en un puerto de montaña -propicio para el ganado
pero inhabitable en invierno por el exceso de nieve-
y el resto del año en otro pueblo donde el invierno era más llevadero.
Dos veces por año debían hacer la mudanza, llevando a todos los
animales a pie nada menos que 60 kilómetros por camino de montaña.
Ya en su juventud, partió de Asturias junto a otros aventureros a
probar mejor suerte en sudamérica. Primero fue en San Pablo, Brasil,
y al poco tiempo llegó a Buenos Aires, ciudad de la que se enamoró y no
abandonó nunca más.
Comenzó de lavacopas y terminó siendo dueño, aprendiendo en distintos
comercios todos los oficios del trabajo gastronómico. Fue socio de
restaurantes como El Zumbier, El Rocío, El Rincón y El Ruedo hasta que
en 1994 abrió Plaza España -En Avenida de mayo y Santiago del Estero-
como único dueño y el 20 de noviembre de 2001 -contra todos los
consejos desalentadores a causa de la crisis- fundó Plaza Asturias
junto a sus hijos.
El éxito no se hizo esperar y a poco tiempo de abrir y hasta estos
días, el salón se muestra poblado de comensales que llegan a degustar
la extensa carta sin más publicidad que el boca
a boca.
Exactamente seis años después de la apertura de Plaza Asturias -el 20
de noviembre de 2007- José Castro falleció después de 15 años de luchar
contra todas las adversidades que su salud le puso en el camino.
Trabajador incansable, sólo dejo de asistir a sus restaurantes las
innumerables veces que debió ser internado en el Centro Gallego.
Hoy sus hijos continuan su obra y esperan
su visita.
