
La
tercer generación de una familia dedicada a la elaboración de helado
artesanal crea
Persicco
en el año 2001, bajo el lema
“Porque el
helado tenía que volver a ser Ricco”. Es así que abren las
puertas de un nuevo local bajo un concepto hecho por especialistas, que
combina la excelencia en helados artesanales con una pasticceria casera
aspirando a ser el regreso de lo original, con productos que son
elaborados en el día.
“Persicco es el lugar
en donde la gente no sólo puede disfrutar de las especialidades creadas
por los maestros heladero y pastelero, sino también de la puesta en
escena en cuanto a su arquitectura y de la delicada atención
personalizada”.
Este nuevo concepto comenzó a idearse en el año 2000 y que a lo largo
de un trabajo de constante dedicación ha desembocado en lo que hoy es
la heladería y pasticceria
Persicco,
con cuatro locales ubicados en el barrio de Palermo, Salguero esq.
Cabello, Caballito una esquina con sello familiar que durante muchos
años fuera uno de los locales más exitosos de la historia familiar de
los helados, un tercer local en La Imprenta del barrio de Belgrano y un
cuarto local en La Recova de Posadas.
Primos de sangre y hermanos del corazón, los creadores de Persico
adquirieron un poderoso know how del negocio a lo largo de toda una
vida. Tomados de la mano de sus abuelos transpiraron su infancia con
juegos de niños entre tachos de leche y pilas de cucuruchos para luego
convertirse en los conductores de esta marca argentina líder en el
segmento y que se asentó en el imaginario social como un sello de
calidad y prestigio.
Con el mismo concepto de excelencia en sus productos volvieron al ruedo
con
Persicco,
una propuesta innovadora que privilegia el buen gusto, la más delicada
combinación de sabores originales y exquisitos, destacando el detalla
por sobre todas las cosas, desde su elaboración y hasta la degustación
de sus clientes.